Cómo funcionan las neuronas
Cada cosa que dices se convierte en un nodo conectado a otros. Detrás de la simplicidad de la voz, hay una arquitectura de memoria diseñada para conectar, recuperar y evolucionar.
¿Qué es una neurona?
Una «neurona» es una unidad de memoria tipificada: un recordatorio, una tarea, una nota, un hecho o un contacto. Cada una lleva un contenido libre, metadatos (una lista de verificación, un número, una dirección, fuentes) y un vector de embedding que captura su significado. Este vector es la clave: permite comparar dos recuerdos no por sus palabras exactas, sino por lo que significan.
Nodos conectados por aristas tipificadas
Las neuronas no viven aisladas. Aristas tipificadas las conectan: mencionado con, forma parte de, encontrado en, habla de… Esta estructura de grafo es lo que distingue una verdadera memoria de una simple lista de notas. Permite razonar en el tiempo y conectar información distante: la persona que conociste en un lugar, el proyecto del que te habló, el recordatorio que eso desencadenó.
Encontrar sin haber organizado
La búsqueda combina dos fuerzas: la similitud semántica (los vectores, para el significado) y los filtros exactos (tipo, personas, fechas). Esta combinación permite responder a una pregunta vaga: «¿cuál era el restaurante del que hablaba Marc?», sin que hayas creado nunca una ficha de «restaurantes». No organizaste nada; la memoria sí sabía dónde buscar.
Una memoria que evoluciona
Un recuerdo no se graba de una vez para siempre. Cuando una información cambia, la neurona antigua no se sobrescribe: se marca (histórico, resuelto, erróneo), se crea una nueva neurona y una arista conecta ambas. La línea de tiempo permanece intacta. Es una memoria viva, que se corrige sin perder nunca su pasado.

